recogidos pelo

Existen varias formas en las que una mujer llevar el pelo. Recogidos, ya sean recogidos de pelo largo o recogidos de pelo corto, de lado,con la raya en medio, con trenzas, liso o rizado.

Ssin olvidarse de las grandes citas donde el peinado es una parte muy importante del evento como en el caso de recogidos de pelo para novias o recogidos de pelo para fiestas, pero sin duda alguna el peinado es una de las banderas de toda mujer.

Dicen que el peinado refleja nuestra personalidad, y es verdad, refleja lo que somos, como nos sentimos y en lo que creemos, no hay nada como conocer que transmiten un peinado para conocer como es la persona:

recogidos de pelo

Recogidos Pelo: Si una mujer el pelo recogido da una imagen de rectitud y muy dedicada. llevar el pelo recogido suele implicar formalidad pero también puede ser un recurso para celebraciones, fiestas y eventos importantes ya que los recogidos de pelo para novias y actos sociales suele ser uno de los recursos más usados por las mujeres por lo tanto hacerse un recogido el pelo puede cambiar el significado depende de la situación en la que nos encontremos.

Frente Despejada: Son personas que viven y abordan la vida de manera directa, tienen iniciativa y no se asustan ni se achacan. Es una persona sincera, extrovertida y activa. Pero toda esa energía puede llevarte a comportarte con falta de tacto, ya que no eres una persona que está pendiente de los detalles.

Pelo hacia la derecha: les gusta estar activos en todo momento, no paran. No quieren perder el tiempo con pequeños detalles, se centran a gran escala. No les gusta tener que dar explicaciones y van a por lo que quieren. A pesar de que les gusta estar rodeados de gente y se sienten cómodos en las relaciones sociales no les gusta expresar sus sentimientos. Son personas reservadas, son sensibles pero en secreto, prefieren vivir el día a día sin tener que plantearse demasiadas preguntas.

Pelo hacia la izquierda: Les gusta plantearse el significado de la vida y hasta de ellos mismos, no dan nada por sentado. Prefieren tener pocas relaciones que sean íntimas y profundas a una gran agenda social y que no signifiquen tanto esas personas. En sociedad no se sienten muy cómodos, lo suyo es mas la intimidad como ya bien hemos dicho. Les cuesta tomar decisiones y arrancar, pero una vez que empiezan ya no paran. Son sensibles y buenos escuchando a los demás. Este peinado revela un carácter profundo.

Raya en medio: les gusta estar en tranquilidad y vivir en equilibrio. Tratan de comportarse de forma justa con todo el mundo y ante cada situación. Quieren tener relaciones simples, directas y que sean solidas, no se andan con juegos. Tienen un carácter voluntario y muy apasionado. Necesitan tener tanto una tranquilidad exterior como interior, sin demasiadas complicaciones.

Flequillo: necesitan protección y por eso se esconden del exterior. Están convencidos de que la vida no es simple ni fácil, y para ellos mucho menos y por eso mantienen una barrera entre las demás personas y ellos. Son tímidos y tienden a encerrarse en sí mismos cuando algo no sale como habían planeado o se encuentran con algún obstáculo. Son delicados y con una gran intuición, pero no se fían de ello tanto como deberían. Por lo que este tipo de peinado es de una persona con un carácter sensible.

Nuca despejada (recogidos pelo): Les gusta mostrarse tal y como son. Prefieren saber cuáles son sus virtudes y sus defectos antes que tener que actuar como no son. Son sinceros aunque algunas veces pueden parecer un poco bordes o ariscos, pero no se lo tengas en cuenta son así con todo el mundo, no se pueden callar. Son imprudentes y les gusta poner todas las cartas sobre la mesa.

Es cierto que una sola persona, sobre todo entre las mujeres, pueden llevar diferentes peinados cada día. Eso está relacionado con su estado de ánimo en ese momento y lo que pretende conseguir. No es una acción consciente, sino que normalmente nos vemos más guapas o menos y por eso elegimos uno u otro.

Recogidos de pelo

 

La importancia de los peinados desde la antigüedad.

 

En los pueblos del mediterráneo, el pelo era un portador de numerosos símbolos, y de las personas se sentían representadas por ello. Cuando se volvía gris o el pelo se caía, la persona se veía amenazada por la edad o por una enfermedad, por lo que veía si capacidad vital disminuida.

Hoy en día sucede como en la antigua cultura, el ser agarrado del pelo es sinónimo de ser vencido y de quedar a la merced de la otra persona. Los faraones agarraban el pelo a sus enemigos para demostrar quien sometía a quien y que él mandaba. Si se dejaban tocar el pelo de forma voluntaria significaba sumisión y respeto.

Por ejemplo entre los germanos si se tocaba la barba de otro significaba que adoptaban a esa persona y entre los griegos ese mismo gesto significaba sumisión y una petición de clemencia. Incluso al pelo se le ha llegado a atribuir poderes mágicos, como bien está reflejado en el episodio bíblico de Sansón, en el que su fuerza reside en el cabello y al cortársela la pierde.

Hoy en día en el lenguaje corporal se sigue dando importancia al cabello, porque todos habremos odio los dichos “subirse a las barbas” o “tomar el pelo” como expresión para dar a entender una falta de respeto, “jugarse el bigote” para expresar un jugarse la vida o juramentos que dicen “por mis barbas” que es como decir por mi vida.

Entre las culturas antiguas también se encuentra la gran importancia que daban al cabello en los diferentes momentos de la vida y los cambios de etapa, como la infancia, la pubertad, maternidad, funerales…

Y para terminar hablaremos de los Incas y de su respeto por el pelo, ellos tenían un especial cuidado en los peinados y en un cabello. Cada peinado consiguió un determinado significado en las distintas clases sociales. Plumas, flecos, trenzas… todos comunicaban el estado de las personas que lo utilizaban.

Lo más común entre las mujeres era el pelo corto y con la raya en el medio, pero cuando se quedaban viudas se lo cortaban a lo chico. De la misma forma que a los niños y las niñas cuando los detestaban les cortaban el pelo como a un recién nacido.

Las clases sociales altas lucían una insignia compuesta por flecos atados por un cordón multicolor y adornado en su parte superior con plumas. Aunque para todos los Incas, sin ninguna excepción, el pelo era un elemento importante y una gran tradición.

Entre ellos existían dos tipos de peinados, los cuales consideraban los más importantes para su pueblo: el primero consta de unas trenzas atadas con cuerdas de algodón, y el segundo con el pelo largo y peinado con brechas.

Las mujeres incas se peinaban varias veces a lo largo del día, mantenían su pelo limpio y para darle un color negro oscuro o azabache utilizaban hierbas.